Apretá, hablá, soltá. La idea ya está guardada.
Una grabadora de notas de voz con un solo botón. Sin pantalla táctil, sin menú, sin app que abrir. La dejás sobre el escritorio o el banco de trabajo y, cuando se te ocurre algo, tenés tres segundos entre pensarlo y tenerlo transcripto.
Envío a todo el país · 6 meses de garantía · firmware abierto
El switch mecánico arranca la grabación al tacto. No hay que desbloquear nada ni buscar una app: el bump del Cherry MX te avisa que ya está grabando.
Al soltar, el ESP32 cierra el archivo y lo sube por Wi-Fi. Si no hay red, guarda hasta 90 segundos en memoria y reintenta cuando vuelve.
Dos líneas de dieciséis caracteres alcanzan para lo único que importa: que la nota salió. Sin notificaciones, sin badges, sin volver a mirar.
Nada adentro es un misterio. Todo lo que tiene se compra suelto.
Un ESP32, un micrófono I2S, una pantalla de dos líneas y un switch de teclado. Cuatro tornillos M3 y se abre. Si se rompe algo, lo cambiás vos.
La que se te ocurre completa y a los diez minutos ya no está. Un botón y queda.
Manos sucias, guantes, una medida que no querés olvidar. No hace falta tocar el teléfono.
Treinta segundos de qué se dijo y qué sigue, antes de que arranque la reunión siguiente.
Lo decís y aparece donde el equipo ya mira. Sin abrir otra pestaña más.
| Cód. | Pieza | Material / spec | Medida | Cant. |
|---|
Todo se consigue suelto. El kit viene con las nueve piezas y la carcasa impresa.
A donde le digas. Manda un webhook con el audio y la transcripción; lo apuntás a tu Notion, tu wiki, un canal de Slack o tu propio endpoint. No hay nube nuestra en el medio.
No. Graba igual y guarda hasta 90 segundos. Cuando vuelve la red, sube sola lo que quedó pendiente.
Sí, es un MX estándar de cinco pines. Si preferís un clicky o un lineal, lo sacás y ponés el que quieras.
Las nueve piezas, la carcasa impresa, los tornillos y el firmware cargado. Se arma en veinte minutos con un destornillador: es exactamente lo que ves acá arriba.